Piero De Vicari, hacedor de miniaturas

Por Homero Carvalho Oliva

Para
hablar de mi amistad con Piero De Vicari y otros escritores del mundo bien
podíamos parafrasear un dicho popular y decir que “Dios nos cría y las redes
sociales nos juntan”. Hicimos contacto en Facebook y empezamos a vernos
virtualmente todos los días.

Piero
es un escritor argentino con mucho talento y muy generoso, cotidianamente se
ocupa de difundir literatura, ya sean poemas o microficciones. Sus entrevistas
en “Pequeño formato” ya son un clásico del Facebook con las que sus lectores disfrutamos
de la sabiduría y enseñanzas de los entrevistados, expertos en el oficio de
escribir ficciones en pocas palabras, atendiendo lo que afirmaba Shakespeare
que “la brevedad es el alma del ingenio”.

Hace
unos días Piero me envío la versión digital de su libro Ínfulas ínfimas, (Bazar de brevedades y otras minucias), que es
como una micromercado de pulgas en el que se encuentran diversos temas y uno en
especial. Piero conoce los secretos de la ficción minimalista, sabe de la
economía de las palabras, de la importancia de la sugerencia, de la
intertextualidad, del respeto al lector y de la profundidad de lo contado, cuya
historia escrita es apenas la punta del iceberg, porque el gran cuerpo del
cuento reposa en la imaginación que despierta en el avisado lector.

Podríamos
afirmar que en Ínfulas ínfimas existe
un hilo conductor de su creación, un tema especial y es “La nada” que se
expresa en varios micros que llevan el título en común DE LOS EVANGELIOS
APÓCRIFOS, textos en los que Piero juega con el conocimiento bíblico y
científico de los lectores, en un ingenioso intercambio de visiones. Por ejemplo,
en el que lleva por subtítulo El origen:
“La Nada quería jugar a algo y fue entonces que inventó el big bang y se armó
tal lío que se crearon galaxias, agujeros negros, constelaciones, estrellas
incandescentes, planetas, satélites, meteoritos y cometas errantes. Cuando La
Nada se dio cuenta de lo que había hecho, ya era tarde. Un grupo de seres cuyos
organismos están compuestos de carbono, oxígeno e hidrógeno, la llaman Dios.
Pero ella insiste en que es La Nada y para asegurarlo, sostiene que la muerte
es su hija más querida. El olvido, su hijo mayor”.

 Sin embargo, va más allá en el juego y así en
el micro titulado Bibliófilos, que
estoy seguro le agradaría a Franz Kafka: “Me encantan las bibliotecas. Los
libros son un refugio para vivir, un cielo para soñar, un ambiente con
proyección a futuro. Cada palabra, cada historia contenida en sus páginas, me
alimenta, fortalece mi espíritu. Estaría en ellas eternamente, saboreando los
autores que nos regala la exquisita celulosa. Nada me hace más feliz. ¿Hay
acaso paraíso más hermoso para una cucaracha?”

Para
concluir les copio En medio de la
tormenta
: “Sintió que algo avanzaba en la oscuridad. Algo que arrastraba
cadenas. Algo que se acercaba cada vez más a su cama. Algo extraño, gutural,
con respiración agitada. Algo como salido del más pavoroso cuento de terror.
Algo que reconoció solo al mirarse en el espejo”. Lean a Piero De Vicari.

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