UN QUIRIQUINCHO EN EL SALAR

Hay días tan aciagos que pasan mejor con buenas lecturas…

Aquí otra de las creaciones del escritor Carlos F.Toranzos.

(Este artículo es muy relevante particularmente cuando se rescataron tres wawitas quirquincho de ser vendidas en El Perú)

Volando aparece un flamenco, llega justo al lado de una bolita acorazada.
El silencio del salar vuelve a retornar después del agitado aterrizaje del
flamenco.

La bolita acorazada saca la cara y la cola, se despereza y dice buenos días
al flamenco. Éste con aire de gran señor responde con una especie de buenos
gruñido.

-Flamenco, dice el quirquincho. Usted que ve todo desde arriba y que sabe
de todo me puede decir que es lo que pasa que cada vez veo más gente por aquí.
Estoy un poco cansado de vivir encerrándome todo el tiempo, fíjese usted que al
solo oír su aleteo ya me asusté y me metí en mí mismo.

-Señor quirquincho, tienes usted razón hay mas movimiento y habrá mucho más
de lo que jamás estos salares ha visto. Ha llegado una delegación de hombres de
Paris, muy importantes, solo tenían secretarias, ni una ejecutiva, mayor razón
para su importancia. Ellos venían a comprobar si por estas blancas y estériles
tierras podían pasar unos coches a toda velocidad. Y así poder hacer que estas
tierras sean conocidas por el mundo y hacer llegar a estas yermas tierras todo
tipo de desarrollo.

-¿Cómo dice? ¿Tierras yermas y estériles? Señor flamenco déjeme usted
decirle que estas tierras no son yermas, su fertilidad y riqueza está en sus gusanos, lagartos,
etc. solo en su laguna hay variedades de aves y de plantas únicas en la tierra.
Nosotros mismo señor flamenco somos parte activa de estas tierras y somos
creaturas que apenas nos estamos recuperando de ser asesinadas para hacernos
caja de charango, ustedes señor flamenco con el ruido de los camiones abandonan
sus nidos y sus huevos no incuban por lo que hay menos flamencos. La
población de su especie está decayendo a consecuencia de tanta gente que viene.
No señor flamenco estas tierras no son yermas ni estériles son tierras con una
naturaleza rica pero muy frágil y un balance ecológico muy sensible. Fíjese
usted si solo con su aleteo ya tengo los nervios de punta ¿se imagina usted con
el ruido de un coche o de un tractor?

-Señor quirquincho, usted por supuesto no entiende nada del desarrollo.
Piense usted en todo lo que ganaremos siendo objeto de visitas de millones de
gentes de todo el mundo, Piense usted lo que ganará el salar al ser puesto en
la geografía global como un lugar digno de verse. Piense usted en los hoteles que
construirán, en el agua potable, la electricidad. Piense usted que ya no
podemos seguir como hasta ahora. Es nuestra oportunidad señor quirquincho y si
usted se asusta no le tema al desarrollo. Bueno perdone que continúo mi viaje.

-¿Dónde se va don flamenco? Me voy en busca de una señora flamenca por aquí
ya no quedan flamencas y yo soy de los pocos que quedamos.

Y entonces… El señor flamenco tomo vuelo y no se lo vio más perdido entre
el horizonte de la sal y el cielo.

-¿Y dónde estará doña quirquincha?, tantos kilómetros tengo que andar,
antes era solo un ratito de caminata ahora son días y sin garantía de
encontrarla. Yo también quisiera volar.

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