ESENCIAS PRIMAVERALES

Por: J. Augusto Yañez Vargas

Sociólogo Investigador
Chicheño

yanezapostillas@gmail.com

Septiembre ha sido cargado de muchas significantes, en
la mayoría de los casos vinculados al mercado y con el objetivo de generar un
mayor consumismo en la población. No obstante, nos circunscribimos al
relacionado con el equinoccio de primavera (21 de septiembre) como un hecho
cósmico y, cuasi, natural que nos involucra a todas y todos (donde además el
día y la noche duran igual tiempo). En este sentido, desde perspectivas de la
cosmovisión de nuestros pueblos, ubicados en el hemisferio sur, vamos
ingresando en la temporada fértil o húmeda de la naturaleza donde la tierra
comienza a producir y brindar sus frutos para disfrute y aprovechamiento de las
personas que, en muchos de los casos, ha devenido en sobreexplotación de estos
productos junto a la consecuente crisis alimentaria, entre varios otros
problemas ambientales.

En este marco general, recordamos la llegada del
tiempo húmedo en los Chichas como un periodo en el cual solíamos redescubrir la
gran variedad de regalos que nos entregaba la naturaleza. Un primer anuncio,
muy visual, era poder observar el verdor y la diversidad de colores en los
diferentes espacios naturales que teníamos para disfrutar como un derecho
irrenunciable y muy presente. Así, desde mi propia experiencia, más o menos por
este tiempo, era testigo de la trasfiguración que ocurría en un árbol muy
particular donde las flores anunciaban una futura producción de damascos en
cuantía que servía como reserva del tiempo seco, hasta un retorno primaveral.
Posteriormente, se percibía el aroma a humedad como anuncio de las lluvias que
iban cargadas de una fragancia muy particular al juntarse con la tierra en una
mezcla inefable. Entonces, al despertar muy temprano, casi junto a la salida
del sol, y observar en un día muy específico esos indicadores naturales
denotaba la llegada del tiempo cálido en la tierra colorada con una serie de
productos de temporada para deleitarse en este ciclo. De esta manera,
progresivamente teníamos la diversidad de frutas provenientes desde las
comunidades vallunas de la región y de las vecinas; asimismo, el tan esperado
choclo comenzaba a asomar en las ferias y mercados, para que en su mejor
momento pueda ser procesado y convertido en humita
como un manjar de temporada, acompañada de la infaltable chicha.

El tiempo pasa y algunas cosas van cambiando; donde una
de las que se percibe casi inmediatamente es el crecimiento urbano y muy poco planificado,
lo que implica la pérdida de espacios verdes y de recreación como Chajrahuasi donde íbamos muy temprano a
practicar deportes y otros juegos en grupos de amistad o familiares,
consolidando el espacio de encuentro ineludible para una comunidad. A raíz de
todos los cambios, entre estos los climáticos, inmediatos a nuestro contexto
también se percibe que los productos van mermando poco a poco lo que va
cuartando nuestra posibilidad de un disfrute pleno de la gran producción de la
Nación Chichas en cuanto a alimentos. No obstante, pese a esta situación, en
este tiempo primaveral y de verano se produce un fenómeno social muy particular
donde se generan procesos de reencuentro entre familias en varios niveles de la
comunidad. Así se observa un considerable movimiento poblacional de retorno
hacia las tierras chicheñas, en el sentido del arraigo y la necesidad de poder
respirar los aires frescos de la tierra colorada y recargar energías para todo
el año venidero. En este sentido, la llegada del tiempo húmedo y la calidez de
nuestra tierra ha sido inspiradora de un sinfín de creaciones literarias,
románticas y, hasta, líricas en torno a una añoranza permanente hacia la tierra
de origen con todas esas particularidades que construyen nuestra identidad y
permanecen, siempre, presentes en manifestaciones culturales, íntimamente articuladas
a lo gastronómico. Esta vez, nos ubicamos desde esa posición romántica que nos
permita mantener el vínculo y compromiso con la tierra chicheña, partiendo de
mucha subjetividad hasta concretar proyecciones y propuestas tangibles
enmarcadas en el desarrollo de nuestra milenaria Nación Chichas.

http://yanezapostillas.blogspot.com

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