Masculinización de la mujer y afeminamiento del hombre

Un discurso de poder que asigna lugares,
expectativas y roles…

(Lo que uno no dice no existe, nombrar es
empezar a cambiar, en realidad la realidad se crea a través de la palabra)
cuando se nos invisibiliza, nos desaparece)

En este espacio presentamos una entrevista
realizada un par de años atrás a la escritora cochabambina Gaby Vallejo Canedo,
quien será homenajeada próximamente en Tarija por su gran aporte a la
literatura nacional con enfoque de género. El objetivo es que los lectores y
lectoras, artistas, jóvenes, niños, quienes deseen, puedan opinar y participar
porque las construcciones y los cambios son acciones que debemos realizarlas
juntos. Y desde la cultura y desde las experiencias de todas y todos podemos
crecer.

¿Cómo
fue el inicio al mundo de las letras en medio de una sociedad más machista
entonces, que la actual (años 50-60)?

Existe una construcción no sé desde cuando
que divide al mundo en hombres y mujeres, a los hombres se les da todas las
opciones y derechos, a las mujeres ninguno y entonces eso se percibe en la
literatura, en la posición  de los directores
que manejan los medios y en las relaciones diarias humanas, siempre se percibe
esa situación, está como expresada por conductas, frases, insultos, formas de
cómo se divide, hasta por colores. Siempre hay, voluntaria o involuntariamente  una sistemática percepción de un mundo
dividido, eso es innegable. Cuando inicié mi carrera percibí esa exclusión de
la escritura de mujer porque decían que era muy sentimental, muy superficial,
que no sirve, pero he tenido la entereza, la formación, no sé qué , que desde
mis primeras obras me han permitido situarme en la literatura boliviana con
mucha fuerza.

¿Existió
en su vida en particular, algún hecho que la impulsó a escribir, a superar los
obstáculos?

Yo siempre pienso que mi primera
experiencia de literatura tiene que ver con esa división de hombre y mujer. Yo
había tenido un amiguito a los 13 años que siempre iba a la escuela a esperarme
y me acompañaba las tres cuadras hacia mi casa y no sé de donde, ni cómo se
enteraron los papás y se armó un escándalo porque una niña a esa edad no podía
tener enamorados ni estar acompañada por un niño, eso era terrible… ¡que iba
a decir la gente! PROHIBIDO. Entonces yo una noche escribí mi primer texto, yo
lloraba pero estaba escribiendo porque encontré el valor terapéutico de la
escritura. Me habían hecho sentir sucia, culpable, mal de aquella cosa tan
inocente, tan bonita que me hacía temblar el alma. Pero fue el descubrimiento
de la escritura y además, es una imagen de cómo se conceptuaba la relación
entre niño y niña en una época en que no existían colegios mixtos. Te hablo de
195…y, cuando ni siquiera esas mujeres se habían atrevido a pasar por las
calles quitándose el sostén.

Seguro
a lo largo de su carrera, más aun de su vida, se han acumulado anécdotas
machistas. ¿Recuerda alguna que quiera compartir?

Un escritor cochabambino me hizo un elogio,
pero en una forma muy masculina porque dijo en una ceremonia… ¡Que felicidad es
que exista una mujer que escribe como un hombre de pelo en pecho!, Antes de
enojarme reflexioné y me dije a mi misma de que esa era la medida, era un
hombre que estaba todavía en tránsito a lo que estamos viviendo. Desde el año
1960 que las mujeres han salido por sus derechos han habido tantos cambios, tan
significativos, hay presidentas mujeres, antes de los 60 ni siquiera se podía
hablar del derecho a abortar, a manejar su propio dinero, etc.

Ha habido muchas mujeres que han luchado
para construir lo que estamos viviendo porque han sido víctimas de soledad,
discriminación y burla, las pensadoras, las iconoclastas, etc, pero… (Ríe). Yo
recuerdo una frase, “Mujer que sabe latín no tiene marido ni tiene buen fin”,
entonces esas cosas se decían como si fueran una verdad, había padres de
familia que se lo repetían a sus hijas, a cualquiera que tocara un libro que no
fuera el catecismo y hablamos de 19… y algo todavía.

¿Cree
usted que es posible una o varias construcciones de hombres, es decir , si
partimos de que las ideas concebidas por la sociedad patriarcal, nos hacen
tanto a los hombres, como a las mujeres construcciones sociales. Es posible un
hombre nuevo? Una masculinidad diferente a la hegemónica?

No he indagado ese aspecto, pero como es la
mitad de la población mundial, es un espacio muy difícil. Pese a que hay
varones que escriben sobre mujeres, esa nueva manera de ser  hombres en esta sociedad contemporánea en
donde acepten la voz de las mujeres y las valoren, hay un porcentaje de hombres
que han equilibrado su interior, pero la mayoría no. Aún es un territorio
intocable. Los hombres no escuchan y se cierran a los cambios, pero sería
interesante saber cómo reciben los hombres estos cambios.

De toros y Rosas una de las primeras
investigaciones realizadas por la autora para un público alemán, sin embargo,
los resultados del estudio tanto en su tiempo como en el actual, pueden
entenderse en cualquier contexto.

“Toros y rosas, imágenes del sexismo en los
libros para niños” de Gaby Vallejo Canedo es una obra que busca rastrear en el
laberinto del pensamiento y las ideas acumuladas en siglos, aquellos
imaginarios (visiones) que contribuyeron a esculpir en femenino y masculino los
cuerpos, las mentes y los destinos de las niñas y niños. En esta travesía
narrativa la autora recorre a través de numeroso material bibliográfico,
diversos tiempos y geografías; la Europa de los siglos XIV, XV, XVI, algunos
países de América Latina y Bolivia a principios de siglo y la contemporánea”.

Entre la literatura de Gaby Vallejo se
tiene además de la famosa obra “Hijo de opa! que fue adaptada al cine con el
título “los Hermanos Cartagena”, los libros: “Mujeres de Palabra” y ¡Estas
malditas mujeres!, también la antología de cuentos breves ¡Basta!. Y muchas
otras.

Algunas de las frases que se reproducen a
continuación fueron extraídas del libro De Toros y Rosas:

“Ratón colorado mató a su mujer con un cuchillito de
punta alfiler. Vendo, vendo tripas de mala mujer”
(canción aprendida por los niños de kindergarden en Bolivia.
Décadas 50-60-70-80)

“”Los textos hablan; no se los puede borrar””

“La lectura era una actividad programada para apoyar
la construcción de un molde”

“No sabían que vivían cercadas, encarceladas por la
fuerza de las mismas ideas”

“Sería muy difícil para una mujer encontrar marido si
ella estuviera situada sobre sus libros todo el día, especialmente si no es
bella, porque los hombres quieren mujeres ricas, que además sean buenas amas de
casa
” 
(siguiendo a Conrad Porta a través de Cornelia Niekus)

“Las hijas deben estar en el hogar, en silencio y
ocultadas y llegaran a ser por si mismas honorables, virtuosas y de buen
comportamiento
”. (Sigmund von Birken’s La
excelencia de la Mujer-1669)

(El Espejo de las Vírgenes, de Burt  Eberti 1706)

Eran las ideas sobre la mujer. Ellas
recorrían el mundo e iban invisiblemente, construyendo el pensamiento y el
sentimiento de hombres y mujeres, día a día, siglo a siglo.

¿Cómo
se inició el resquebrajamiento de aquel sistema tan estructurado?

“Fue como una gota y otra gota que fue
humedeciendo la estructura poderosa de un edificio perfecto de ideas”

En 1910 demandas sobre el derecho al voto.
En 1913 Emily Davison, precursora del movimiento feminista, murió aplastada por
los caballos del rey de Inglaterra. Lo que provocó muchas protestas. El
movimiento conservador como siempre que había reacciones así asoció la protesta
a la brujería, se empeñó en contrarrestar 
reproducciones de brujas frente a las lágrimas dulces de las amas de
casa.

¿Qué
piensan lectores? ¿Algo de lo comentado acá les es familiar?

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