Por qué La Otra Esquina

Lo que pensamos. 25/08/18

Cuando llegue a La Esquina, el suplemento cultural, llegue con una inmensa maleta de ilusiones y muchas cosas que deseaba hacer. Una gran parte se quedo en el deseo. Sé que no pude cubrir todas las actividades, menos las expectativas, que muchos esperaron notas que NO salieron o salieron breves o sin fotos.

Creí que podía estar a cargo del sector, pero no contaba con la mezquindad y el machismo permanente en la sociedad y en algunos ambientes. Como sea, le eche todas las ganas del mundo y todo mi afecto también, porque amo las letras, el cine, el teatro, la danza, el arte, la arqueología, la sociología, la rica y pluriculturalidad que existe en Bolivia, mi país amado.
Dos años y algo más de tres meses estuvo a mi cargo y más allá del salario, La Esquina me dio la oportunidad de conocer a muchas personas hermosas, conocer lo que hacen, lo que son, lo que dan y como piensan. Los amé y amo a todas y todos con un amor que no acaba aquí, que al contrario, podrá reproducirse varias veces más.

Voy ahora, tras mi propia Esquina, una en la que nadie tendrá restricciones, una a la que siempre podrán llegar y visitar las veces que deseen y que estará para lo que necesiten. Cuenten conmigo siempre. Esta es una despedida al espacio cultural del periódico Cambio, solo al espacio.

Y es a la vez, un GRACIAS INFINITO A TODOS Y TODAS, a las y los leales colaboradores, a las Instituciones, Fundaciones, Embajadas, Elencos, al Ministerio de Culturas y Turismo con sus tres Viceministerios, sobre todo, el de Turismo que siempre me abrió las puertas y me recibió con sonrisas, a la Secretaría de Culturas del municipio que entendió mi labor y que pese a las rivalidades políticas siempre me brindó información, a la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, al mismo Banco Central con su presidente Pablo Ramos, a la Vicepresidencia con todas sus dependencias a mi disposición, el Centro de Investigación Social (CIS) la Biblioteca del Bicentenario, a todos, al Espacio Simón I.Patiño, a todos los repositorios y museos, bibliotecas, a los músicos, compositores, a la Orquesta Sinfónica Nacional, a la Cámara del Libro de La Paz y también a las de Santa Cruz y Cochabamba, a todos los artistas en general, a la Comisión de Naciones y Pueblos Indígenas Originarios Campesinos de la Cámara de Diputados, a la Cidob, al Caib, al Cefrec, a la Cinemateca Boliviana, son tantos que no terminaría y que de seguro estoy olvidando a algunos, perdón por eso.

Espero seguir contando con todos y todas en mi nuevo espacio, uno que será integrado por un equipo más comprometido con la cultura como “alma de Bolivia”. Gracias por todos esos maravillosos momentos en que compartieron su arte y talento conmigo, fue, es y será un honor tenerlos siempre presentes. Hasta hoy me enseñaron mucho y alimentaron mi espíritu y gracias a ustedes, sé que NO NACÍ PARA RENDIRME Y QUE ES HORA DE REINVENTARSE. Bendiciones a millones.

Y ahora sí, está será la última Esquina para este 30 de agosto, espero la adquieran y espero más que la publiquen.

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