“Bailar hasta donde no pueda” (Entrevista)

“Bailar hasta donde no pueda”

Una afirmación que puede tener múltiples significados para quienes lean, pero para quien la dijo, el coreógrafo y bailarín profesional, Jose Caba, es simplemente otra manera de decir: “Yo elegí vivir del arte, supe que no me haría rico, pero elegí ser feliz” ¿Cuántos anhelamos decir lo mismo? ¿Cuántos al final pronunciamos palabras similares con el corazón henchido de orgullo y fe por lo que planeamos hacer hasta que un gesto, una palabra, de “ese” que se dice nos trae a tierra, desbarata ese anhelo?

Y es que vivir del arte en Bolivia es crear versiones particulares del Quijote de la Mancha. No es el caso de Caba, boliviano de nacimiento, logró completar sus estudios en Alemania, país en el que radica, integra la Deutsche Tanzkompanie, da talleres, crea coreografías y vive para bailar,

Jose Caba llegó hace poco menos de un mes a Bolivia y participó en el Encuentro de Danza Breve, compartió sus conocimientos con jóvenes bailarines y mañana (lunes 16 de septiembre) presenta junto a integrantes del ballet oficial, la obra Caminos Sagrados, la culminación de un arduo trabajo realizado con los talleristas del proyecto “Desbordamientos de Danza”. La puesta en escena será a las 19.30 en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez.

Caminos Sagrados combina elementos de la dramaturgia para situar al público en este país rico y diverso a nivel cultural, el lenguaje del cuerpo está, a su vez, apoyado por el lenguaje verbal y musical, canciones y piezas instrumentales que abrirán una ilimitada conversación entre los bailarines, la tierra y el público.

La danza como las alas que permiten buscar esas bifurcaciones en los múltiples caminos, en la vida que se elige, ese viaje a otras tierras, otros puertos, otros cielos y ese corazón, hilo de sangre, rojo como el cordón umbilical que jala y convoca a retornar. La obra es un todo complejo que a la par que despierta el disfrute, se anida cual ave en el alma de quienes se conecten al lenguaje.

La creación le tomó al coreógrafo más de cinco meses de intenso trabajo, es decir, desde antes de su llegada a Bolivia, por eso cuida cada detalle con la meticulosidad de quien perfecciona la joya más fina.

Sobre Caba

Todo en él es fluido, su conversación, sus gestos, tiene una sonrisa casi permanente y una seriedad que no podría confundirse con aburrimiento, instruye de manera firme a sus bailarines, atento al tiempo, al ritmo y al mensaje. Atención completa que brinda también, cuando responde a la entrevista. Padre de dos niñas que le siguen los pasos, no tiene otro horizonte en mente que no sea el de bailar, el de “terminar bailando bien” y si es posible bailar hasta en el cajón en el que le toque descansar.

Sostiene la mirada en todas sus respuestas, abierto a todos los temas, cree con firmeza que la literatura es una fuente de inspiración para la danza. Cree también, que en Bolivia los artistas pierden más por divisiones y peleas para cargos directivos, en lugar de integrarse y luchar juntos para crear oportunidades para las generaciones nuevas. “Nos hacemos viejos, eso no se puede evitar, entonces pensemos en los que vienen, en la generación siguiente…”.

Dice que el cuerpo no miente, “Las palabras pueden ser mentirosas, pero el cuerpo jamás miente”, si eso es verdad, entonces el público que asista a la obra Caminos Sagrados, hallará más que la estética perfecta de los cuerpos en movimiento, hallará, quizá lo que no esperan, o quizá lo que anhelen encontrar.

 

Por Jackeline Rojas Heredia

 

Jose Caba dirige a su elenco

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